Guardamos estos objetos en un depósito, en cajas selladas, debajo de la tierra. Figura de barro con soporte de caña 39052. Los cubrimos con papel encima, nos ponemos guantes y tapabocas para poderlos tocar. Nos hace mal su contacto, están contaminados. Balsa de oro 13636. Los protegemos. Los contaminamos para protegerlos. Les rociamos químicos porque en el fondo los amamos. Flautas 4057, 6282, 6276, 6273. No podemos acercárnoslas a la boca, no sabemos distinguir su canción. Para reconocerlos, les ponemos un número. Les damos un número, porque son demasiados. Nos separa de ellos un vidrio grueso. Nos quitan el sueño. Unas bocas que se unen, una melodía que quiere ser. Al mismo tiempo, las queremos secas, sin rastros de agua. Para verlas, quienes saben cómo tocarlas, tienen que subirse a unos artefactos gigantes de metal, que rasgan el cielo.
Fragmento de Agua suspendida