Baja el río brilloso



baja el río brilloso,
una lancha corta sus aguas
por la mitad. el reflejo
de una nube en el cielo
se quiebra
arriba, la planta sostiene,
protege del hambre,
hace a los cuerpos, a los nervios
más capaces en la altura:
una hoja divina, mágica, que se ofrece
en los cruces de los caminos
para hablar con seres celestes,
para que nunca,
ni en la cumbre más alta,
estemos solos

la hoja de coca en la boca
las hojas lanzadas al aire

la planta creciendo
en el terreno de atrás.
pese al desprecio, pese a que para otros,
pese a que desde siempre.

siguen el círculo del agua
caen por su propio peso
las pepitas de oro
que ahora brillan en la batea.

con la coca se ven dispuestos
el pasado, el presente, el futuro:
sembramos matas queriendo
que bien estuviera todo
sembramos matas porque en ellas vimos
cómo volver a empezar

*
saber del agua, del fondo de la tierra:
ningún minero se mete dentro
sin su chuspa de hojas,
el río corre allá abajo
hecho agua subterránea,
hecho una oscuridad que muerde

mientras tanto
mascamos:

sale el agua de la mina
babosa y mercurial

de ese lado del río,
saben los campos del glifosato.
dicen los expertos: daños colaterales,
y lo que antes era tierra fértil
es ahora puro bicho y veneno

veneno el mercurio recorriendo la sangre
daño la draga comiéndose al río

el mismo río corre pero
de este lado
bien plantados los pies en el agua
separamos la jagua del oro
con las manos
para que la piedra
no se canse

nuestros dedos raspachines
saben acariciar


2026